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viernes, 7 de noviembre de 2014

Procesos en cerámica del bronce argárico.

     


                                          Procesos en cerámica del bronce argárico.



En la secuencia fotográfica podremos observar algunos aspectos relevantes del proceso de levantado, alisado, espatulado y bruñido de distintas formas cerámicas del bronce argárico.
       En esta ocasión he utilizado una pasta grisácea de barro natural con adición de manganeso y desgrasantes de cuarzo, mica y algo de polvo de diabasas. Antes de bruñir las piezas las humedeceré ligeramente con un engobe de barro gris con un poco más de manganeso para aumentar el tono oscuro.
Levantando un vaso argárico a rollos.

El soporte determinará la línea de carena típica de estas producciones cerámicas  del bronce del sureste peninsular. Si es un cuenco bajo, la carena será baja; si es un cuenco profundo, la carena será alta. Mi idea es que la carena nunca fue una pretensión formal, estética, sino un resultado de un proceso que tiene como condicionante la necesidad de un soporte para sostener el barro durante el proceso de levantado. Podrá argumentarse que una forma globular igualmente podría valerse de ese recurso para ser levantada, pero la carena, determinada por el borde del cuenco de soporte, permite establecer una línea perimetral en ángulo agudo a partir de la cual variar a contrario el perfil del vaso, de forma que se sostendrá mejor la pared en altura porque se equilibra la tensión del peso de las paredes. Por tanto, pienso que la carena es un resultado obligado una vez que se conoce la técnica del cuenco-soporte.
Cerámica argárica, espatulado.
Existe una relación directa entre la capacidad de las paredes del vaso de sostenerse en la posición deseada, sin abrirse en exceso ni inclinarse hacia el centro de la pieza, y la curva del perfil del vaso. En la fotografía precedente vemos que la curva del perfil de la tulipa es acentuada, forma un arco, pero es cuando levantamos los rollos e igualamos el espesor de pared mediante presión de las yemas de los dedos cuando notamos que es preciso curvar la pared a contrario para que el barro se sostenga, al menos mientras está muy fresco.
Vaso lenticular argárico, espatulado con caña.
Si la pasta está húmeda, el alisado con palillo plano arrastrará granos de desgrasante formando ranuras. La caña evita ese efecto, pero no sirve para estirar o tensionar verticalmente el barro. la caña sólo puede utilizarse cuando el barro no se pega a ella. Su superficie es muy adherente con el barro húmedo.
Vaso bicónico argárico recién espatulado. 
La pieza debe secar durante varias horas para poderse bruñir. A veces de un día para otro. En la fotografía vemos que hay huellas de la adhesión de la caña a la superficie húmeda todavía en exceso. la forma bicónica, o lenticular, es poco frecuente pero típica del repertorio formal argárico. En Alicante tenemos el vaso de San Antón de Orihuela, cónico en la baso y curvado a partir de la carena, al estilo de piezas de Lorca o Fuente Alamo. Los prototipos del Argar son más simétricos, más lenticulares.
Vaso lenticular argárico o forma 6 de Siret.
En la fotografía superior la pieza es simétrica, lenticular, y con la boca más estrecha. El color del barro es diferente, con desgrasantes naturales de la zona de Carboneras, en Almería: polvo de dacitas con microcristales de hornblenda.
Copa argárica o forma 7 de Siret.
La copa argárica de la fotografía delata por su color que está en el punto de sequedad suficiente para garantizar un bruñido eficaz. 
Bruñendo una copa argárica con piedra.
Vaso o tinaja argárica, primer bruñido.
Tulipa argárica grande, segundo bruñido, esta vez con rodado.
Repasado del borde.
Cerámica argárica. Pieza terminada.
Tulipa de gran tamaño, espatulado.
En la fotografía superior observamos cómo un cuenco con mamelones es aprovechado como soporte para levantar la mitad inferior de la tulipa argárica. Si aceptamos que esta era la técnica habitual empleada, el estudio de un foco de producción cerámica del bronce argárico debería poder secuenciar las series de calibres idénticos o las mermas en diámetros producidas por el uso de determinados cuencos como soportes, así como familias de piezas producidas con los mismos defectos derivados de moldes identificables (ovalados, reparados, agrietados....)
Tulipa argárica cocida.
Vaso argárico en el ajuar de una tumba.
El fuego y la pasta natural y con desgrasantes, más el bruñido, han enriquecido la gama tonal de la pieza.
Otro vaso, de paredes casi rectas, forma 8 de Siret.


sábado, 25 de octubre de 2014

Cerámica prehistórica: cocción en foso y en hoyo


                                           Cerámica argárica, cocción en foso y en hoyo.
Tumba argárica con ajuar: tematización arqueológica



       Presento la serie de documentos gráficos obtenida durante la secuencia de elaboración de una serie de vasos prehistóricos, realizados a mano, y su posterior cocción, en foso y en hoyo.
       Durante varios días he elaborado vasos argáricos, campaniformes y cardiales procurando seguir los patrones formales de cada grupo con técnicas sencillas.
Vaso campaniforme levantado a rollos.
Alisado de las paredes del vaso campaniforme.
       He utilizado intencionalmente barros rojos, naturales, buscando los efectos de las reducciones aleatorias que se producirán en la cocción en hoguera y en foso. Los desgrasantes han sido polvo de cuarzo, ceniza de huesos, detritos del levigado de tierras de la zona (calizas margosas, restos orgánicos) de poco espesor.
Bruñido de un vaso campaniforme.
       En la primera fotografía puede verse el proceso de levantado a rollo a partir de un moldeado hemisférico para sustentar la base. La presión de las yemas de los dedos pulgar e índice van levantando el barrro en una dirección determinada para eliminar burbujas de aire y para expandir la masa hacia las líneas de sutura. Con un palillo de madera plano ayudo a estirar el barro hacia arriba y regularizar el espesor de paredes, como se aprecia en la segunda fotografía.
       El bruñido se ha realizado con un rodado de cuarzo. Las paralelas, con punzón y la ayuda de una torneta.
Decorando un vaso campaniforme.

He preparado una serie de formas carenadas con un barro negruzco, con distintos desgrasantes para observar los resultados, incluyendo cristales visibles de hornblenda. Este desgrasante ha producido un resultado curioso, como comentaré al presentar resultados de las cocciones en hoguera.
Cerámica argárica.Técnica de bruñido con canto rodado.
Tulipa argárica terminada.
Se precisan muchas horas de experiencia para lograr un perfil simétrico, especialmente en el borde de la pieza, que hay que homogeneizar en espesor, regularizar en altura y redondear. Al bruñirlo la piedra ha de deslizarse sin presionar, pues es muy frágil.
Cocción de cerámica argárica en foso.
Una vez abierto un foso circular de unos treinta centímetros de profundidad, y después de situar una cama de hojarasca y ramitas secas, he situado boca arriba las piezas argáricas, reservando las campaniformes para la cocción en hoyo, pues son más frágiles y el hoyo limita el movimiento de las piezas durante la cocción.
La leña utilizada ha sido de escaso poder calorífico y pequeño calibre, restos de poda de varias especies propias del clima levantino.
Precalentado del hoyo.

El hoyo se ha hecho más profundo, unos sesenta centímetros, y más estrecho, otros sesenta de diámetro. Después se ha precalentado hasta dejar en cenizas un montón de restos de poda.
Las paredes del hoyo aún están limpias de tizne.      

 
    Colocación de las piezas en el hoyo.

La intención es que la forma cilíndrica del hoyo me facilite obtener un cierre del mismo para conseguir una reducción fuerte de las piezas.
Añadir leyenda
En el foso, sin embargo, me limitaré a utilizar la tierra acumulada de abrirlo como un recubrimiento parcial cuando la temperatura esté alta.
Cocción en hoyo.
Ahumado de la cerámica.

La superposición de capas de hojarasca y palos de madera ha dado como resultado un ahumado muy fuerte. Esto debería incidir en el aspecto de las superficies bruñidas produciendo alteraciones del color a negro, reducciones parciales.
Para el sellado final del hoyo utilizaré una plancha metálica y tierra alrededor.

Hoguera (foso) ya apagada.

El resultado: no he conseguido el resultado que esperaba en el hoyo; la reducción no se ha producido por falta de temperatura y un cierre defectuoso de la boca. Si el cierre hubiese sido el adecuado, y la temperatura mayor, debería haber conseguido una carbonación, pero apenas se observan manchones de lametazos de fuego o pequeñas metalizaciones producto de la reducción en zonas de contacto directo con la brasa.

Metalización por carbonación del bruñido.


Otro ejemplo: metalización por carbonación en tulipa argárica.

Acompaño una serie de fotos con algunos de los resultados de las dos quemas simultáneas. El caso curioso de la adición de hornblenda como desgrasante, utilizada por las culturas próximas a áreas de vulcanismo, como los Tumaco en sudamérica, es que la hornblenda visible en cristalitos superficiales ha adquirido mucho más brillo una vez cocida en hoguera la pieza: ha reaccionado al calor.


Vasos campaniformes con ahumados y lametones de llama directa.


Decoración incisa campaniforme.

Conjunto de vasos campaniformes recién cocidos.

Cerámica argárica.

Vasos cardiales globulares.

Finalmente, dejo unas imágenes de una recreación de enterramiento argárico en la que aparece un ajuar típico: tulipas, aretes de cobre y plata, brazalete de arquero de pizarra y cuentas de collar.


Tumba argárica.


Ajuar funerario argárico: afiladera, aretes, tulipas, brazaletes, cuentas de collar

Ajuar funerario argárico: cuenco, tulipas, aretes, lámina de sílex, cuentas de collar y brazalete de arquero de pizarra.




jueves, 16 de octubre de 2014

Cerámica argárica



Cerámica argárica.       


He realizado una serie de formas típicas de la cerámica argárica para presentarmás detenidamente información visual del proceso de engobado y bruñido de las piezas, tan característico de esta cultura del Bronce del Sureste.
Ajuar argárico: brazalete de arquero o afilador de pizarra, hacha de cobre, puñal, tulipa
Ajuar argárico: tulipa, brazalete de arquero, puñal de cobre sin enmangar, hacha.
       Las piezas han sido levantadas a partir de una pasta con desgrasantes añadidos, en este caso granillo de materiales exentos de cal y limpios de sal marina, cribados, procedentes de las cercanías del cabo Cope, en Murcia (gneises, pizarras, cuarcitas, en rodados micro).

Cerámica argárica: engobe, óxidos de hierro.
Una vez levantadas las piezas, se han repasado defectos en el reparto del barro, disimetrías, acabado de los bordes... todo ello mediante un cuchillito afilado y esponja húmeda. Es importante adecuar la base de la pieza en dureza de cuero para que se tenga de pie. 

La aplicación del engobe se ha realizado a brocha. Puede hacerse con esponja o trapo.

Es importante dar al engobe la fluidez adecuada. Si es muy grueso lo arrastraremos al bruñir. Si está muy aguado será poco cubriente. He utilizado varios óxidos de hierro naturales, tamizados. En la foto superior, una limonita de Mazarrón.
Vasos argáricos cubiertos de distintos engobes.
Resulta sorprendente el color resultante de estos engobes naturales una vez cocidas las piezas, especialmente si se hace en hoguera. Aparecen matices y tonos que no habríamos supuesto.

Bruñido de un vaso a la almagra.
Los vasos argáricos ya bruñidos y listos para cocer.

Si durante el bruñido la pieza está demasiado seca será muy dificultoso conseguir un brillo uniforme, especialmente en la parte alta de los vasos. es necesario humedecer con algo de agua aplicada con esponja, o volver a engobar parcialmente. Otro aspecto que incide es el bruñidor, canto rodado o caña, cuero o trapo fino para las últimas pasadas. El riesgo de fractura de bordes y paredes superiores, si son muy delgadas, es alto.
Si la pasta está en dureza de cuero, el bruñido se facilita: pero el resultado se malogrará si la humedad ha sido mínimamente excesiva, porque al secar las piezas perderán el brillo.
La finura de las arcillas integradas en el engobe es crucial para obtener brillo. no basta con utilizar pigmentos (óxidos).

Primer bruñido con óxido de hierro y arcilla. Piedra de ágata.
El bruñido del canto es muy delicado, y ha de hacerse desde tres ángulos distintos.
Vaso neolítico andaluz. Zuheros.
En la foto de los vasos de Zuheros, vemos la fuerza del bruñido a la almagra una vez que la cocción en hoguera a matizado tonos, ennegreciendo aleatoriamente zonas expuestas a la llama directa o enterradas (reducciones parciales). frecuentemente aparecen metalizaciones en las zonas más bruñidas.

Vaso argárico, puñal de cobre y afiladera.
En fin, habrá que esperar a la cocción para poder presentar el resultado. Gracias por seguir este humilde blog.

jueves, 28 de agosto de 2014

Tumbas argáricas: tematización arqueológica

     
                                       Tumbas argáricas, tematización arqueológica en Monteagudo.


 Hoy presento un trabajo de tematización arqueológica. Se trata de recrear el contenido de dos tumbas en cista siendo fiel a la memoria de excavación del yacimiento, de modo que las dos cistas, originales y en su lugar, puedan presentarse al público visitante con un contenido arqueológicamente veraz pero recreado.
Cista argárica individual con vaso carenado

       El trabajo se realizó previamente en taller, una vez documentadas las tumbas con la documentación arqueológica existente. Finalmente, bajo la dirección técnica de un arqueólogo y de una restauradora, los bloques elaborados en taller fueron insertados en las cistas originales con las debidas precauciones que asegurasen la integridad y ausencia de contaminaciones de la réplica. Para ello se usó geotextil, lechos de gravilla y un mortero específico a base de tierra de bancal mezclada con cal, que sirvió para fijar el bloque y rellenar visualmente los espacios enre las lajas originales de las cistas y el trabajo realizado en taller.
Tumba argárica en cista. ajuar cerámico y cuentas de collar. Nótese la mancha de ocre rojo en la parte posterior del cráneo, tal como apareció el original.

      Los materiales utilizados han sido: resina para los cráneos, cerámica blanca (loza) coloreada para el resto de material óseo modelado a mano, cerámica pintada para imitar cuentas, cobre para un punzón y aretes, y una pasta elaborada especialmente para replicar el ajuar cerámico original hallado en las tumbas. Para la base de soporte del bloque, porexpan y mortero de tierras naturales con escayola y pigmentos.
Tumba argárica. Inhumación de dos individuos en cista. Ajuar formado por una gran copa, arete y punzón de cobre, que se presenta enmangado por razones didácticas.
            
Tumba argárica con dos individuos afrontados. recreación de material óseo y ajuar cerámico y metálico.
       Por último acompaño algunos vasos argáricos
Cuenco argárico con mamelones. Bruñido intenso.
Formas argáricas

Tulipa argárica Forma 5 de Siret.

Tulipa argárica de carena baja.

Vaso argárico lenticular de bruñido intenso.
En esta tulipa argárica se aprecia el desgrasante en las zonas desgastadas por debajo del engobe.
La forma 5 de Siret preesenta múltiples variantes. tulipa argárica envejecida con pátina.