domingo, 19 de febrero de 2017

Lucernas romanas de la provincia de Alicante, la exposición Luz de Roma.





 Lucernas romanas de la provincia de Alicante, la exposición Luz de Roma.



Fragmento de disco de lucerna con Pegaso.



Base de lucerna con marca de alfarero.

El Museo Arqueológico e Histórico de Elche, MAHE, ha inaugurado una exposición temporal denominada Luz de Roma y centrada en la exhibición de una espléndida colección de lucernas procedentes de los fondos provinciales, con una especial presencia y relevancia de las procedentes de las colecciones de Pedro Ibarra y Alejandro Ramos Folqués, lucernas de La Alcudia de Elche y del Tossal de Manises de Alicante.

                                                                      Disco de lucerna.

                                                        Marca de taller lucernario.

                                                        Molde de lucerna en terracota.

                                               Valva de molde lucernario con marca incisa.

La exposición ya fue presentada anteriormente en el MARQ, y su planteamiento expositivo es original, buscando realzar la singularidad de las piezas, muy selectas y de gran belleza.

                                                    Lucerna con águila. barniz marrón.

El planteamiento didáctico se centra en cartelería explicativa de los lugares de procedencia y la posibilidad para el público de visualizar una lucerna en sección y tocar un molde lucernario bivalvo en terracota y una réplica. El uso se ha explicitado mediante dos dibujos que recrean personajes romanos usando las lucernas para alumbrarse, portándola en mano o sentados ante una mesa.


El valor de la exposición, a mi juicio, estriba en la posibilidad de contemplar una excelente selección de piezas.

                                                               Lucerna de Hercules.

                                                             Lucerna con amorcillo.


Destacaría la lucerna de tema bucólico del pastor Tityrus, que procedente del Portus Illicitanus es una pieza emblemática del MARQ, 


La lucerna de Santa Pola o del Portus Illicitanus, con motivo pastoril de las Bucólicas de Virgilio.


La magnífica y excepcional lucerna de doble piquera de la Alcudia, con prótomos de caballo a ambos lados, que por su barnizado verde es un extraordinario documento del uso de barnices cerámicos en época romana,


  Lucerna de La Alcudia. Doble piquera. Barniz verde.

... y la lucerna paleocristiana del sacrificio de Isaac, producción norteafricana, por su estado de conservación prácticamente perfecto y las circusntancias singulares de su hallazgo, oculta intencionalmente en el subsuelo de una villa romana de la Alcudia, dentro de una vasija y junto con otra pieza de tema cristiano, la lucerna llamada de San Abdón, como documentos del alcance de las persecuciones a los cristianos en una pequeña ciudad provincial del Imperio.



Lucerna paleocristiana del sacrificio de Isaac. Producción africana. La Alcudia de Elche.



  Mitología, fauna, deidades, escenas amatorias, representadas en los discos, y ejecutadas con distinto arte, permiten ver una evolución del gusto y las modas, aunque no existe la pretensión de visualizar un planteamiento en este sentido.



                                                                   Lucerna con barco.


                                    
                                                                Lucerna con garza.


                                                                    Lucerna con Jupiter.

                                                            Lucerna con gladiador.

                                                                    Lucerna con erote.

                                                                  Lucerna con palmas.


                                                                 Lucerna con harpía.

                                               Fragmento de disco con desnudo femenino.

                                                          Lucerna con Diana cazadora.

                                                                Lucerna con Victoria.

                                                          Lucerna del rapto de Europa.

                                                                Lucerna con Helios.

                                                         Disco con escena venatoria.

Una pequeña representación de las lucernas de época republicana y un precioso ejemplar en bronce completan esta muestra, que es para el aficionado un buen rato de recreo.

                                                            Lucerna de barniz negro.


                                                         Otra lucerna republicana.



                                                              Lucerna romana de bronce.

 Sin olvidar que la visita a las colecciones permanentes del MAHE de Elche es siempre interesante para cualquier persona curiosa, por la riqueza y variedad del patrimonio arqueológico ilicitano,

Maravillosa imagen de la deidad ibérica de Elche en un olpe de las colecciones permanentes del Museo, procedente de La Alcudia.

... y que su ubicación, en parte en el antiguo castillo palacio de Altamira, o Alcasser de la Senyoria de Elche, lindante con el cauce del Vinalopó y con los hermosísimos huertos que conforman el Parque Municipal de Elche,  

                                                             Palacio de Altamira.



                                                              Lucerna con cangrejo.






quizás sean el más bello enclave del que pueda presumir un Museo Arqueológico.

domingo, 15 de enero de 2017

Un testar contemporáneo en Elche

 Un testar contemporáneo en Elche


Arco de poniente de los dos del acueducto denominado Arquet del Bisbe.

Los parajes que rodean ambas márgenes del Vinalopó al norte de Elche son siempre sorprendentes para el caminante curioso. El paisaje, a menudo reseco, desértico, está salpicado de formaciones rocosas en las terrazas del río, ornadas de bosquetes de palmeras, de restos arquitectónicos de antiguas obras hidráulicas, de ruinas de fábricas y molinos que hace mucho se abandonaron.

En el interior del arco pueden verse las acumulaciones calcaréas por filtraciones de siglos.


Grandes sillares de calizas grises raiblienses en los alrededores de la obra.

No era difícil en tiempos de d. Pedro Ibarra tropezarse por estos parajes con cerámicas antiguas, que delatan la existencia de yacimientos arqueológicos en una y otra margen. Desde el Molino Real hacia el norte, en paralelo al cardo de la centuriación romana de Illici y hacia la margen izquierda, se suceden los lugares ocupados de antiguo, llamados:  Caramoro, un fortín de la edad del bronce, hoy partido por la autovía; Aigüa dolça i salà, donde recientemente se ha excavado junto a los chopos de Elche, rebautizando el solar excavado como Els Xops, y la Moleta, una meseta inclinada, en su día al menos en parte murada, que controlaba el paso de la sierra por este lado y donde se documenta por las cerámicas de superficie, una ocupación también del bronce, que llega hasta época islámica, con asentamiento ibérico y romano. 



Cantos de las terrazas del río y argamasa conforman la obra de mampuesto.

En la margen derecha, de sur a norte, el desaparecido poblado de la Figuera Reona y, unos cientos de metros aguas arriba, el Promontori, lugar de aprovechamiento de arcillas para producir vasos campaniformes, como lo atestiguó la excavación de unos fondos de cabaña donde el material cerámico excedía con mucho las necesidades previsibles de una comunidad familiar  y permitió concluir al excavador que era un alfar. Más arriba, el Puntal del Búho, en la serreta del mismo nombre, con ocupación prehistórica en varias de sus cimas, junto al camino que va al Castellar de Morera, el más grande yacimiento con ocupación del bronce valenciano y su fortín medieval islámico, en la margen derecha, junto al muro del pantano.

Paisaje singular del cauce del Vinalopó.
Vista del cauce desde La Moleta hacia el sur.

Las obras de canalización que para la traída de aguas a Elche se hicieron desde antiguo salpican estos parajes. Y de esa riqueza que, en forma de agua, nutría la reseca tierra del solar ilicitano, supieron aprovecharse una sucesión de molinos harineros, almazaras, y, más tarde, fábricas de cerámica y algunas de las primeras industrias textiles, de tinturas y alpargateras de la ciudad.



A esta altura el cauce del río se ensancha, hasta llegar al Aigüa dolça i salà. inmediatamente al norte.

Desde el lugar que llaman l´Arquet del Bisbe, canalización costeada por el obipo Siuri, en el paraje de Huertos y Molinos, partida de Altabix, y más concretamente del arco de poniente de los dos que con anmtigua sillería sostienen la acequia, parte un sendero hacia el cauce.

Tréboles y agrets.

 Estrechándose, entre palmeras y vegetación salvaje, entre tréboles y agrets, conduce a unas pendientes o lomas que caen a plomo al nivel del cauce del río. Están sembradas de escombros cerámicos de edad contemporánea: es tanta la abundancia de este y sólo este material, que resulta claro que era seleccionado par allí ser transportado en carros y vertido, separándolo de restos orgánicos y otras basuras o escombros de construcción que el pueblo, luego ciudad, producía año tras año. 


Testares de cerámica salpican todo el suelo.

Toda la vertiente a izquierda del sendero, antes de caer en abrupto a un barranquito que llega al mismo cauce del río, está cubierta por una tupida capa de fragmentos cerámicos, predominando la destinada al uso doméstico, tanto vidriada como sin vidriar. 


Abundan las formas de uso doméstico.

De esta última la reina es la de Agost, en formas de contenedores grandes o medianos de agua: botijos, cántaras de formas variadas, bebederos para animales... de la vidriada se ven producciones en verde, más abundantes las meladas interiormente para fuego directo, refractarias, con formas como fragmentos de marmitas, ollas, fuentes...también las hay esmaltadas en blanco y, menos abundantes, fragmentos de lozas del ajuar fino de las casas, algunas de principios del siglo XX, otras de casi mediado, que a veces conservan en el pie el sello o marca de fábrica. 




Las formas más grandes, parcialmente vidriadas en verde, corresponden a grandes lebrillos de los que se usaban para lavar la ropa, los platos, etc.



 Vidriados en verde, blanco, amarillo o miel.

Fragmento de lebrillo melado.


Formas de barro de Agost sin vidriar, para contener agua.

Fragmento de alcadafe de Triana, polícromo.



Regatos de agua que se pierde de la acequia.


Siguiendo el sendero, en parte anegado por roturas de la conducción de aguas, se llega a las ruinas del molino llamado del Cèntim, donde nos llaman la atención una serie de construcciones en sillería y aparejo de piedra o ladrillo, relacionados con un sifón de la acequia mayor, de buena cantería. 

Molino llamado del Cèntim. Cauce del Vinalopò.

 Parece que hay se quemaban restos de vidrio y de hierro, pues una escombrera que cae desde la chimenea de una antigua fabrica ue sopbre los restos del molino se conserva, es rojiza por la abundancia de hierros oxidados y quemados y está llena de fragmentos de vidrios deformes por la fusión a temperaturas elevadas. 

Restos de vidrio y metal quemados.

Obra de sillería en la base.

Acueducto antiguo.

Encaje de la acequia entre bloques de sillería.

Elche antiguo y contemporáneo.

La senda nos lleva, finalmente, al acueducto que derivaba aguas a la acequia de Marchena atravesando el cauce, del que aún se conservan varios arcos de sillería junto al extremo noreste del actual Puente del Bimilenario. En fin, un paseo interesante y un lugar lleno de historia que aún conserva el encanto de lo olvidado.

Testares de Elche.

Parte ancha del cauce.