viernes, 6 de mayo de 2016

Consideraciones previas a la réplica de los vasos campaniformes del Acebuchal

Algunas consideraciones arqueológicas previas a la réplica de los vasos campaniformes del Acebuchal de Carmona.


Preparando arcilla triásica en este caso.


Intentar la reproducción de algunos de los famosos vasos hallados por Bonsor en la finca El
Acebuchal de Carmona presenta varios aspectos del mayor interés. Por una parte, son un prototipo del campaniforme peninsular.
Son además una cita clásica y obligada de la arqueología española al tratar del campaniforme.
Están en Nueva York, pues fueron vendidos por Jorge Bonsor a la Hispanic Society of
America.
Alisado interior con esparto.
Su descripción es parcial en la bibliografía. He utilizado las fichas de la Samuel H. Kress Foundation, que recogen dos vasos campaniformes, una copa y un cuenco, faltando al menos el peso, la descripción más amplia de las pastas, en especial presencia o no de desgrasantes y su determinación, y la técnica de decoración, que solo se cita someramente y no en todos los casos, no apreciándose suficientemente en las fotografías.
Algún otro vaso que puede verse fotografiado en internet ofrece dudas sobre el lugar preciso de su hallazgo, mencionándose Los Alcores.
Finalmente, las láminas de Harrison, recogidas por M.E. Aubet en su "Tartessos", han sido el material de trabajo.
Algunas fotografías de los hallazgos campaniformes alentejanos de Ferreira, Porto Torrào, han sido útiles por su detalle para visualizar secuencias de la impresión de peines y desgrasantes de las pastas.

Fragmento de cerámica tartésica con gran clasto de cuarcita. Museo de Sevilla.


El contexto de los hallazgos de Bonsor no fue publicado.
Recientemente (2009) han viajado a España en una exposición notable, El tesoro arqueológico de la Hispanic Society of America.
Replicarlos plantea dificultades intrínsecas relacionadas con varios aspectos de las técnicas
decorativas del proceso, no abordados en la bibliografía.
Parece obligado recapitular la información relativa al hallazgo estos vasos del Acebuchal, hoy en la HSA.

Puntillado del campaniforme marítimo en un vaso de Los Millares, Museo de Almería.

Un breve comentario sobre el problema de la técnica mixta inciso/puntillado, en su aspecto arqueologíco ayudará a dimensionar la repercusión del problema.
Por fin, en una entrada posterior, para describir el proceso de réplica de los vasos, se comentará sobre las pastas, los desgrasantes, engobes, útiles para su modelado y decoración, la dificultad de combinar bruñido y técnica impresa-puntillada, unas consideraciones sobre los rellenos de pasta blanca, con referencia a las últimas investigaciones en este punto, una experiencia de uso de cal o hueso antes y después de la cocción, además de problemas de la secuencia del proceso, para finalizar con temperatura y modo de cocción.

Técnica incisa de exquisita calidad. Vaso de La Rambla, Museo Arqueológico de Córdoba.


En el artículo “El yacimiento del Acebuchal de Carmona, un análisis de las estructuras calcolíticas a través de los escritos inéditos de J. Bonsor e historiografía”, (M. Lazarich, I. Ladrón de Guevara, M. Rodríguez de Zuloaga y M. Sánchez Andreu), se intenta ordenar, a partir del diario y anotaciones de Bonsor, el material autógrafo que ayude a identificar y contextualizar, entre otras cosas, los hallazgos de los magníficos vasos vendidos a la Hispanic Society. El excavador no publicó las excavaciones en el Acebuchal realizadas entre 1908 y 1911.

  Arcilla compacta
Materiales metamórficos útiles como desgrasantes, Sancti Spiritus, La unión.


 Fue su artículo "Les Colonies agricoles pré-romaines de la vallée du Bétis" el que dio a conocer la importancia de un yacimiento con materiales orientalizantes y otros prehistóricos, catalogados con la precariedad de conocimientos del momento. La excavación de estructuras de cabañas y pozos que denominó inicialmente silos, arrojaron una serie de materiales entre los que se cita la cerámica con decoración puntillada y la bruñida lisa, ambas a mano. Parece que tuvo Bonsor gran interés por localizar vasos completos, pues había adquirido de R Pérez tres vasos completos, que procedían de la parte alta de El Acebuchal y de sus alrededores. Y es en este punto donde las anotaciones, referidas a momentos diferentes en el tiempo, con imprecisiones en la atribución cultural y cronológica de lo hallado, son confusas y asistemáticas.

Alisado en húmedo.


Fue en lo que denominó silos próximos a los túmulos centrales del yacimiento donde Bonsor por primera vez, halló fragmentos de cerámica campaniforme, que designó como de "decoración puntillada. En los alrededores aparecieron numerosos vestigios de cabañas u hogares. Debajo de el nivel de detrito localizó hasta veintidós pozos o silos, de los que describió siete en sus notas, encontrando dos vasos completos en uno de ellos.

Aplicación de engobe gris sobre pasta clara.

Las sucesivas excavaciones se dedicaron a la búsqueda del lugar o lugares donde aparecieran los vasos completos de "cerámica con dibujos geométricos puntillados rellena de pasta blanca (...)", que R. Pérez le había vendido, reconociendo que supo más tarde que la mayor parte de las cerámicas “eneolíticas” que se han encontrado no proceden de este lugar o entorno, sino del otro lado del Puerto de El Acebuchal, al lado de los grupos de túmulos explorados por Peláez, en la parte alta de los Alcores." Allí excavó fondos de cabaña en 1909, y afirmó: "... en esta tierra, cerca de los muros de piedra, se encuentran escondidas las más bellas piezas de cerámica de decoración geométrica."
La venta a Huntington, de la Hispanic Society, de varios de estos vasos, entre otros objetos, conformando tres lotes, conllevó su salida de España.

Bruñido de un cuenco campaniforme.


El vaso campaniforme representa la primera gran colonización cultural en el occidente europeo, con una cronología que va del tránsito del tercer al segundo milenio a. C. hasta mediados de éste. A su estudio de han ligado cuestiones arqueológicas fundamentales, y las técnicas de decoración, configuradoras de prototipos, no son despreciables. 


Bruñido de una réplica campaniforme del Acebuchal.


Ya el profesor Maluquer de Motes, en el contexto de su artículo Nuevos hallazgos de la cultura del vaso campaniforme en la meseta”, hizo notar, hablando de los sepulcros zamoranos de Los Pasos y El Pago de la Peña, y siguiendo a Castillo, que: “el problema se centra precisamente sobre esa dualidad de técnica decorativa: la puntillada y la de Ciempozuelos (refiriéndose a la incisa)... Parece ser que en determinado momento ambos tipos de decoración coexisten, pero no queda bien claro cuál es el primero que aparece, ni son totalmente contemporáneos en su desarrollo y evolución. 

Bruñendo un vaso campaniforme puntillado.
 
La cuestión, desde la perspectiva arqueológica, es: si "ni siquiera alcanzamos a presentar con seguridad la posición cronológica relativa entre los diversos tipos de vasos campaniformes peninsulares"... con ello desaparece el único argumento que existía sobre la posibilidad del origen español del vaso campaniforme. Veremos como esa dualidad técnica presenta problemas también de índole técnica en el proceso de elaboración de los vasos.

Incrustación de pasta blanca en una réplica del Acebuchal.

También los arqueólogos siguen planteándose la cuestión de los usos de estos vasos singulares; el trabajo de Elisa Guerra, “Sobre la función y el significado de la cerámica campaniforme, a la luz del análisis de contenidos”, recoge cuatro usos constatados: el consumo de bebidas alcohólicas (durante la celebración de banquetes ceremoniales de exaltación masculina), identificando residuos de cerveza e hidromiel en unos cuantos ejemplares. Otros se usaron como vasijas-horno para reducir el mineral de cobre. En otros se han detectado restos de alimentos, y , por fin, algún ejemplar se empleó también como urnas cineraria. La autora considera que en todo caso existe una conexión cultural o ideológica entre ellos, que los caracteriza como vasos rituales.

Bruñido interior con piel.