lunes, 25 de agosto de 2014

Modelando en vacaciones

       El descanso de verano es adecuado para modelar a ratos. Siempre llevo conmigo una caja de herramientas de modelado muy sencillas, y algunas pellas de barro preparado previamente en el taller. Las herramientas más usadas a menudo las preparo yo mismo a partir de palitos de polo cortados y lijados. 

Herramientas de modelado.
       Una vez obtenido un modelo lo dejo secar, y obtengo un molde de barro o de escayola según lo que mejor convenga. El diseño debe contemplar siempre cualquier problema de enganche en el desmoldeo.
       Una visita al Museo Arqueológico de Alcoy, con una excelente coleción de terracotas ibéricas procedentes del santuario de La Serreta, y la lectura de un estudio sobre coroplastia funeraria romana de Córdoba del profesor Vaquerizo Gil han sido este verano estímulos para la creatividad. 
Exvotos ibéricos, algunos de La Serreta.
Gladiador del Marrubial, Córdoba.
       A pesar de la limitación que supone el calor para salir al campo en agosto, he prospectado algunas zonas donde recolectar diabasas rodadas para realizar hachas pulimentadas. No es fácil encontrarlas. Pero a menudo pienso que el artesano neolítico que pulía estas rocas duras sin duda valoraría mucho el hallazgo de cantos rodados que facilitan enormemente el repiqueteado y desbastado del material para obtener preformas. 

Canto de diabasa rodada en conglomerado de playa.
       En la foto aparecen hachas pulimentadas a partir de ofitas rodadas de la isla de Tabarca. Las piezas más grandes están hechas a partir de material fresco de una cantera próxima a Hondón de los Frailes. La diferencia en tiempo de trabajo de un material y otro es muy grande.
Hachas de ofita pulimentada, isla de Tabarca. La pieza grande, cantera de diabasas próxima a Hondón de los Frailes.